El pasado mes de junio dedicábamos un artículo a explicar los tres pasos principales que debemos dar para poder extinguir nuestra sociedad en el Registro Mercantil correspondiente, causando baja a todos los efectos. Dichos pasos son la disolución, la liquidación y la extinción, tal y como ordena la Ley de Sociedades de Capital. Pues bien, venimos ahora a enumerar las obligaciones fiscales de la sociedad extinguida, porque, aunque parezca que no, existen ciertas obligaciones de ámbito tributario, aunque sean sencillas.

 

Obligaciones fiscales de la sociedad extinguida: Baja en el censo de empresarios, profesionales y retenedores

Esta baja se lleva a cabo mediante el modelo 036, que deberá ser presentado ante la Agencia Tributaria no más tarde de un mes desde la efectiva extinción de la sociedad. Con ello evitaremos que la Agencia Tributaria tenga activa a nuestra sociedad en su base de datos y pueda enviar comunicaciones, requerimientos y notificaciones, así como que pueda exigir el cumplimiento de todas las obligaciones tributarias periódicas, ya sean mensuales, trimestrales o anuales.

Mientras no cursemos la baja mediante la presentación de este modelo 036, nuestra sociedad seguirá estando obligada a cumplir y presentar los modelos tributarios que viniera presentando con anterioridad a su extinción. Incluso aunque la sociedad se haya extinguido y no exista, si no cursa su baja en la Agencia Tributaria, seguirá obligada.

La presentación de dicho modelo se llevará a cabo telemáticamente, de forma obligatoria, y es necesario aportar copia de la escritura de disolución, liquidación y extinción, como documento anexo. Además, el modelo 036 deberá ser firmado por el administrador de la sociedad y en él también se identificará a los socios o partícipes, en la proporción que les corresponda, según el porcentaje de capital social o participación que ostentaran antes de la extinción, cursando también su baja como socios o partícipes en dicha sociedad.

Una vez presentado dicho modelo, la Agencia Tributaria cursará automáticamente la baja de la entidad en su censo de obligados y cesarán todas las obligaciones de presentación de modelos tributarios, desde la fecha efectiva de la baja que conste en dicho modelo 036.

Por lo tanto, si una entidad con obligaciones fiscales trimestrales, queda extinguida en el registro mercantil correspondiente, supongamos, el día 9 de abril, cursando el día 10 de abril la baja mediante el oportuno modelo 036, el día 20 de abril estará obligada a presentar los modelos correspondientes al primer trimestre y el 20 de julio deberá presentar también los modelos correspondientes al segundo trimestre, aunque el resultado sea cero. Y esto es así porque constará de alta en el censo de obligados tributarios hasta el día 9 de abril. Por tanto, deberá cumplir con las presentaciones del primer trimestre (1 de enero hasta el 31 de marzo) e incluso del segundo trimestre (1 al 9 de abril).

Es muy conveniente y recomendable, una vez transcurridos unas semanas desde la presentación de este modelo, solicitar ante la Agencia Tributaria un certificado de situación censal, en el que podamos comprobar la baja definitiva de la sociedad en el censo de hacienda.

 

Obligaciones fiscales de la sociedad extinguida: Declaración del impuesto sobre sociedades

Aun así, existe un modelo que persiste a la baja en el censo de obligados tributarios: el impuesto sobre sociedades. Y es que las sociedades extintas deberán presentar el impuesto sobre sociedades correspondiente al último periodo o cierre contable aun cuando no tenga obligación de presentar ningún modelo tributario periódico, como hemos dicho.

Y esto es así, porque se trata de un modelo cuya obligatoriedad formal concluye a los 25 días naturales que siguen, a los seis meses después del cierre del ejercicio económico o social. Por tanto, en circunstancias de una sociedad que funciona normalmente, y cuyo devengo coincide con el año natural (del 1-1 la 31-12), el 25 de julio es el último día para presentar el impuesto sobre sociedades correspondiente al ejercicio cerrado el 31-12 pasado.

Aunque la sociedad se haya extinguido y curse su baja en el censo de hacienda, persiste la obligación de presentar el impuesto sobre sociedades del último período cerrado con ocasión de la extinción.

Pues entonces, es fácil comprender que si la sociedad se extingue, supongamos, el día 9 de abril de 2020, debe presentar el impuesto sobre sociedades correspondiente al ejercicio 2019 el 25 de julio de 2020, y también deberá presentar el impuesto sobre sociedades correspondiente al ejercicio 2020 (del 1 de enero al 9 de abril, día en que se extingue) el 3 de noviembre de 2020. Por tanto presentará dos impuestos sobre sociedades durante el mismo ejercicio 2020, incluso aunque conste de baja en las obligaciones censales tributarias.

Para la correcta confección de este último impuesto sobre sociedades, correspondiente al período de disolución y liquidación de la sociedad, debemos decir que suele adjuntarse a las escrituras notariales de disolución y extinción, una copia del balance de disolución y también de la liquidación, por lo que conviene consultar dicho documento antes de confeccionar el modelo.

Existe una consulta vinculante de la Dirección General de Tributos: V0002-17 de 2 de enero de 2017 donde puedes confirmar lo que acabamos de explicar.

 

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